Adiós Facebook, adiós inquisición, adiós trols. Me ha llegado una notificación que me dice que, por fin, me echan de Facebook.Pues muy bien, me alegro. La verdad es que esta red social se ha convertido en un vertedero de vulgaridades, es el álbum de fotos de los horrores de las vidas ordinarias y vacías del común de los mortales (viajecitos de precios populares, bodas, bautizos y comuniones…). Tenía un sentido cuando se podía utilizar para promover cosas, iniciativas interesantes… Pero todo esto ya no es posible, porque la horda de desocupados que se pasa el día metido en internet (ya que no tiene nada mejor que hacer) se ofende con…